domingo, 22 de septiembre de 2013

¿Por qué ira?

¿Por qué enfrentamos el instinto a la razón en lugar de dejar que convivan en armonía?
Somos contradicción. Una parte nos dice: 'hazlo'; otra parte, nos dice: 'no'.
Sabemos cual es el camino pero en vez de seguirlo nos salimos, para luego quejarnos por habernos perdido.
Inventamos excusas que convertimos en motivos.
Confundimos lo que debimos hacer con lo que realmente hicimos...y vivimos. Vivimos deseando algo que no tenemos y lo perseguimos, no hay uno solo de nosotros que haya conseguido todo lo que un día quiso. Porque no se puede. Pero aunque no se pueda...insistimos.
Y ese buscar lo imposible, es nuestra bendición...y nuestro castigo.
Somos dueños de un montón de sueños. La decepción es el precio que se paga cuando se intenta agarrar el cielo, mientras ves como se te escapa entre los dedos...y somos eso. El deseo de ser como nos gustaría ser.
Nuestra razón comprende el límite pero nuestro instinto se niega a verlo.
Somos seres imperfectos que sueñan con ser perfectos, y se recriminan a sí mismos sus defectos.



                                                              INSTINTO, RAZÓN.