martes, 7 de mayo de 2013

Tengo ganas de ti.

Nadie hace caso al agua que va después de la lluvia cuando vuelve el sol.
Poco importa si sobre ese agua hay lágrimas después de haber llorado, por amor, por dolor.
El agua se evapora, vuelve al aire, a nuestros pulmones, respirando el viento que sentimos en la cara.
Y las lágrimas vuelven a entrar con nosotros, como las cosas que hemos perdido. Pero nada se pierde en realidad. Cada segundo que pasa, cada Luna que se esconde durante el día no hace más que decirnos: '¡VIVE!'. Vive y quiere lo que tu eres, como tú seas, por lo que seas. Y no te canses nunca de soñar. Nunca. Los sueños solo mueren, si muere el soñador.

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