viernes, 4 de octubre de 2013

Día a día.

Es duro recordarte a cada rato, a cada minuto, a cada segundo.
Son esos momentos los que hacen que el tiempo se vuelva un peso insoportable, insostenible.
Es duro hacer las cosas que antes hacíamos juntos, sin ti.
Las peleas en broma, los secretos, las ganas de luchar por nuestros sueños, las sonrisas, los enfados, los 'si no te tengo reviento', o los 'para siempre'.
Pero es lo que toca, es tiempo de luchar por volver a ser eternos.

domingo, 22 de septiembre de 2013

¿Por qué ira?

¿Por qué enfrentamos el instinto a la razón en lugar de dejar que convivan en armonía?
Somos contradicción. Una parte nos dice: 'hazlo'; otra parte, nos dice: 'no'.
Sabemos cual es el camino pero en vez de seguirlo nos salimos, para luego quejarnos por habernos perdido.
Inventamos excusas que convertimos en motivos.
Confundimos lo que debimos hacer con lo que realmente hicimos...y vivimos. Vivimos deseando algo que no tenemos y lo perseguimos, no hay uno solo de nosotros que haya conseguido todo lo que un día quiso. Porque no se puede. Pero aunque no se pueda...insistimos.
Y ese buscar lo imposible, es nuestra bendición...y nuestro castigo.
Somos dueños de un montón de sueños. La decepción es el precio que se paga cuando se intenta agarrar el cielo, mientras ves como se te escapa entre los dedos...y somos eso. El deseo de ser como nos gustaría ser.
Nuestra razón comprende el límite pero nuestro instinto se niega a verlo.
Somos seres imperfectos que sueñan con ser perfectos, y se recriminan a sí mismos sus defectos.



                                                              INSTINTO, RAZÓN.

viernes, 19 de julio de 2013

Infancia.

Cuando me dicen qué quiero ser de mayor, todo se complica.
Según la gente mayor, hay que hacerse adulto para entenderlo todo.
Pero yo veo la gente en la calle y ¿realmente son felices?
Solo los niños, disfrutan de la vida. Es como si al cumplir los 18, todos perdiéramos la cabeza.
Todos son caras largas, rutinas, y malas noticias.
Pero el objetivo de todos los adultos, es el dinero.
Los adultos, hacen lo que sea por el dinero. Es el único objetivo que tienen en todo el año. Conseguir dinero, y más dinero.
Total, día tras día trabajando... y yo me pregunto, ¿para qué?
Para conseguir al final del año quince días, quince tristes días de vacaciones.
Quince días, en los que te vas muy lejos, para olvidarte de todo el tiempo que has trabajado. Y en esos quince días, no puedes perder ni un segundo.
Quince días como borregos. Borregos que traen al mundo a más borregos que a su vez tiene que trabajar toda su vida, para al final, conseguir otros quince días.
Pensándolo bien, yo no quiero crecer.Sinceramente, ni siquiera quiero ser mayor.
Me quedo como Peter Pan, y los inmaduros, con la fantasía, con la reflexión, con la vida. Así que, no quiero que nadie me pregunte más qué quiero ser de mayor.
Yo de mayor, quiero seguir siendo pequeño.

miércoles, 26 de junio de 2013

La mayor arma contra nosotros.

Algunos dicen que nuestra vida está definida por la suma de nuestras elecciones.
Pero no son realmente nuestras elecciones las que definen quienes somos; es nuestro compromiso con ellas.
Para algunos, el compromiso es como la fe.
Pero para mí, el compromiso tiene un lado oscuro, un lado de sombra que constantemente pregunta: ¿hasta dónde estoy dispuesto a llegar?
Es como cuando alguien nos intenta usar en nuestra contra con nuestra propia mente, manipulándonos, dejando nuestras elecciones en su mano.
Aprovechándose de las dudas e incertidumbres que ya acechaban ahí.
¿Somos fieles a nosotros mismos?
¿O vivimos bajo las expectativas de los demás?
Y si somos abiertos y honestos...
¿Podemos llegar a ser queridos?
¿O al final, somos todos desconocidos, incluso para nosotros mismos?

viernes, 21 de junio de 2013

Ríe cuando puedas.

Ahí me tenéis en un de esos días en los que nadie me coge el teléfono y las paredes se te echan encima.
Yo sé que siempre hay salida, pero saber que todo va a ir bien no quita que me sienta hecho una porquería.
Pasan los años, los proyectos, los sueños, ¿recuerdas como querías ser cuando eras pequeño?
Crecer es darse cuenta de que la vida no es como quisieras que fuera, todo es mucho más complejo: responsabilidades, luchas, deberes, sonreír cuando no te apetece, mentir para no hacer daño a la gente que quieres, fingir cuando perfectamente sabes que te mienten.
¿Merece la pena hacer lo que se supone que debes más veces de lo que realmente quieres?
¿Porqué terminé haciendo lo que todos hacen si se supone que me sentí diferente?
He sido un cobarde disfrazado de valiente, siempre pendiente del qué dirá la gente.
Escondo mis miedos para parecer fuerte...pero ya no más, es hora de ser consecuente porque...
Quizá la clave para ser realmente libre sea, reír cuando puedas y llorar cuando lo necesites; ser honesto con uno mismo, centrarse y olvidarse del ruido.
Quizá la clave para ser realmente libre sean, reír cuando puedas y llorar cuando lo necesites; no obcecarse con los objetivos, y vivir algo más tranquilo.
Sé que no soy perfecto; bien, no me castigaré más por no serlo.
Voy a aprender a decir que no, a aceptarme como soy, a medir el valor, porque, a veces fui valiente para no sentir miedo. Sé que suena extraño pero ¿sabes qué? lo peor de todo es que es cierto.
Hoy busco, dormir a gusto.
¿Que no hay mal que por bien no venga? eso es mentira.
Me centraré en lo importante: mi familia, mis amigos...
Aceptaré el hecho de que puedo estar de bajón de vez en cuando, porque estar de bajón es humano.

miércoles, 12 de junio de 2013

Si me conocieras.

Nadie se había dado cuenta de todas las sonrisas falsas que llevaba todas las mañanas aquel chico en su cara.
Porque nadie sabía lo que era salir todos los días a la puta calle con una sonrisa que no es la tuya.
Y todo para evitar preguntas, para no tener que contestar un ''estoy bien'' acompañado de un pequeño grito en el interior negándolo.
Y ojalá el silencio tuviese voz.
Ojalá esos hijos de puta que le hacen sentirse como una mierda callasen para siempre, porque no saben lo que duele. 
¿Hablan de penas y de tristezas? ya les enseñará los cortes.
Y así pasan sus días, y sus pensamientos no cambian.
Y es que la putada ahora es que no te puedes fiar de nadie, porque los que hoy te sacan las mejores sonrisas, más tarde te las roban. Te las reclaman. No falla.
Y ahora, ¿qué hace? a su lado tiene un bote de pastillas que ni siquiera es capaz de abrir.
¿Lo abre?
¿Acaba con todo de una vez?
¿Es lo correcto?
Sí, lo es. Lo necesita.
Ni media vida, y ya quiere irse.
Y se va. Sin dudarlo. Se va.


Unas horas después, en la misma habitación, unos padres rotos, observando esa habitación que a partir de hoy se convertiría en la zona negra de la casa.
Y quien sabe, a lo mejor hubiese llegado lejos.
Hubiese sido grande. Hubiese sido un chico al que admirar.
Quizá no vio esa pequeña luz al final del túnel.
Esa luz que resplandecía cada amanecer, pero que la oscuridad de su cabeza no le dejaba ver.
Quizá no se fijó en la sonrisas de sus amigos aquella tarde, recordándole que aquí para todo.
Quizá esa no haya sido la mejor opción, o, mejor dicho, no lo fue.
Quizá no sabía que el futuro le aguardaba mejores cosas, y que las malas rachas solo son temporales.
Pero ya no hay marcha atrás. Se ha ido. Para siempre.

martes, 4 de junio de 2013

No dejes de hacer algo por miedo a lo que digan los demás.

Un hombre y su hijo eran labradores y vivían cerca de una villa.
Un día que había allí mercado, el hombre le dijo a su hijo que fuesen ambos para allá a comprar algunas cosas que necesitaban.
Decidieron llevar a su burro consigo, para poder traer dichas cosas.
Y yendo el burro hacia el mercado, llevaban al burro sin ninguna carga e iban ambos a pie, y se encontraron con unos hombres que venían de la ciudad adonde ellos iban.
Y después de hablar con ellos y que se despidieran los unos de los otros, aquellos hombres que habían encontrado comenzaron a hablar entre ellos y decían que no les parecían muy sensatos el hombre y su hijo, pues llevaban al burro descargado y ellos iban a pie.
El hombre, después de oír aquello, le preguntó a su hijo que qué le parecía lo que decían.
Y el hijo dijo que decían la verdad, pues si el burro iba descargado, no era muy sensato ir los dos a pie.
Y entonces, el hombre mandó a su hijo subirse al burro.
Y yendo así por el camino, hallaron a otros hombres.
Y en cuanto se despidieron de ellos, comenzaron a decir que estaba muy equivocado aquel hombre, porque iba él a pie, que estaba viejo y cansado, y el chico, que podía aguantar la fatiga, iba en el burro.
Preguntó entonces de nuevo el hombre a su hijo que qué le parecía lo que aquellos hombres decían; y el dijo que le parecía que decían una cosa razonable.
Entonces le dijo a su hijo que bajase del burro y se subió él al animal.
Y al poco rato, toparon con otros que decían que les parecía muy injusto que aquel muchacho, que no podía sufrir la fatiga, ir a pie, e ir el hombre subido en el burro.
Entonces preguntó el buen hombre al chico que qué le parecía lo que decían esos hombres.
Y el chico le dijo que, según el entendía, decían la verdad.
Entonces mandó el hombre a su hijo subir al burro para que ninguno de ellos fuese a pie.
Y entonces encontraron a otros hombres que decían que aquel burro tan delgado, que apenas podía ir bien por el camino; y pues así era, que cometían los dos un error al subirse al animal.
Y el hombre preguntó a su hijo de nuevo que qué le parecía lo que esos hombres decían, y el chico le dijo a su padre que le parecía verdad aquello.
Entonces el padre respondió a su hijo de esta manera:

-Hijo, de ninguna manera es posible que alguna de estas cosas no hagamos, y ya todas las hemos hecho y todos dicen que son un error.
Puedes estar seguro de que nunca harás ninguna cosa de la que todos hablen bien.
Y por ello, si tú quieres hacer lo mejor y lo más provechoso para ti, procura hacer lo mejor y lo que te conviene más. Y con la única condición de que no sea algo malo, no dejes de hacerlo por miedo a lo que diga la gente.

martes, 28 de mayo de 2013

Y qué difícil es aceptar el éxito de los demás, ¿eh?

Un día de primavera cualquiera, en un campo con un verde extravagante, una serpiente y una luciérnaga se encontraron.
La serpiente, hambrienta, se disponía a comerse a la luciérnaga, que no paraba de brillar.
La luciérnaga se percató de la presencia de la serpiente, y acto seguido, se dirigió hacia ella y le preguntó:

-Oye...¿porqué siempre quieres comer a insectos como yo? ¿acaso te molesto?

Y la serpiente contestó:

+No.

-¿Te hago algún daño? volvió a preguntar la luciérnaga.

+No. Contestó la serpiente.

Entonces, la luciérnaga, extrañada por sus respuestas, preguntó de nuevo:

-¿Entonces porqué siempre quieres comerme?

+Porque no soporto verte brillar. Contestó la serpiente.

sábado, 25 de mayo de 2013

No sonrías que me enamoro.

Y otra noche más, música.
Sí, eso es lo que necesita, solo música.
Alcanza sus cascos, los adapta a sus pequeñas orejas, y play.
Al repasar las canciones de su aparato, observa que hay muchas. Algunas quizá lleven demasiado tiempo ahí. También encuentra alguna que otra canción con una pizca de recuerdos.
Pasa de canción en canción....y entonces la encuentra. Esa puta canción.
Y le alcanzan los recuerdos.

-Un, dos, tres... ya puedes abrir los ojos.
+¡Dios mío! ¿todo esto es para mi? estás loco.
-Todo, pequeña. Que menos que para celebrar el tiempo que llevamos juntos. ¿Te gusta el decorado que le he puesto a la habitación? ¿y la canción que suena? es nuestra canción.
+Me encanta, todo esto es perfecto. Te quiero.
-Te quiero.

Después de enseñarle la sorpresa, ambos se sientan en dos sillas no muy lejos. En esa habitación donde un día se consumieron a besos.
Entonces, él le acerca otro regalo más, con un pequeño sobre encima, que ella abre y lee en voz alta:

                                       ''Hoy, hace ocho meses de nuestro
                                         primero te quiero. El comienzo de
                                         una historia que espero que jamás
                                         tenga fin. Gracias por hacerme feliz
                                         cada día, gracias por ser la razón 
                                         de mis insomnios por las noches.
                                         Gracias por ser mi sonrisa de cada
                                         día. Te quiero.
                                         P.D: No sonrías que me enamoro.''

Ella, emocionada después de leer, cierra el sobre con cuidado para no estropearlo y a continuación abre el regalo que escondía ese pequeño sobrecito.

+¿Un anillo? ¡estás loco! 
-Es para que nunca te olvides de mi. Para que me lleves siempre. Yo me compré uno igual. No me lo he quitado nunca desde entonces. (Te) llevo siempre.

Segundos después, ella se lo coloca en su dedo anular de su mano derecha.
Ya puesto, mira hacia el chico y sonríe.

Entonces, pause. No puede escuchar más esa canción.
Detiene el reproductor y se incorpora.
En su mano derecha todavía continúa ese anillo, ese puto anillo.
Mira con una lágrima hacia él y intenta buscar sus lentillas en su mesita de noche.
Y sin quererlo, ahí está la carta. La ve. La observa parada durante unos segundos que se hacen eternos.
La lee y relee hasta que no da más de sí. Sus lágrimas se apoderan de ella.
Observa la postdata también.

                                        ''NO SONRÍAS QUE ME ENAMORO.''

Y sonríe. 
Ojalá le estuviese diciendo esto ahora.
Ojalá aquel mes de Septiembre no le hubiesen dado la peor noticia de su vida.
Ojalá él, siguiese aquí.

viernes, 24 de mayo de 2013

Adicciones.

Lo malo de las adicciones, es que nunca acaban bien. Y lo que al principio nos ponía eufóricos, nos acaba haciendo daño.
Pero dicen que no mandas a la mierda cualquier adicción, cualquier hábito hasta que no caes en lo más bajo.
Pero, realmente, ¿sabes cuando has caído?
Porque no importa cuánto daño nos esté haciendo algo. A veces dejarlo marchar nos duele mucho más.
El problema es que vemos lo que queremos ver y creemos lo que queremos creer.
Nos mentimos a nosotros mismos tanto, que con el tiempo nos creemos nuestras propias mentiras.
Negamos tantas cosas que ya ni reconocemos la verdad.
Es lo malo de los secretos. Es lo malo de mentirse a uno mismo.
Algo que la gente olvida es lo bien que te sientas al decirle a alguien tus secretos, sean buenos o malos, al menos han sido destapados.
Una vez que los has destapado no tienes que esconderte tras ellos nunca más.
El problema de los secretos, es que incluso cuando crees tenerlo todo controlado con ellos, en realidad no lo está.

jueves, 23 de mayo de 2013

Siempre...

Siempre le he tenido mucho miedo a vivir. Y a morir. Y a estrellarme.
A coger el volante de mi vida, a conducir, y a conducirme mal.
Hay tantos caminos por elegir por la autopista de la vida...que igual hasta el camino correcto tiene sus pequeños baches. Y es que, joder, estaría de puta madre tener tu voz a través de la radio mientras recorro este camino de mierda.
Para que fuera menos duro, para llegar a entender que en todos los días buenos, hay algo malo, y que en todos los días malos, hay algo bueno.
Y puede que, a pesar de todo, valga la pena aferrarse a esos baches.
Quizá lo malo no es tan malo, ni lo bueno tan bueno.
Quizá tú, quizá yo.

POR LAS CALLES DE LA LIBERTAD NADIE SE ATREVE A ANDAR SIN CADENAS.

                                                                                                                                                                                   
Y bueno, tal vez no sea tan malo tu voz como fondo de mi vida, por si algún día decido abandonar.

lunes, 20 de mayo de 2013

Me gustas.

Me gustas cuando cantas, cuando lloras, cuando te enfadas.
Me gustas cuando haces cosas que no debes, cuando te escapas, cuando retuerces la mirada.
Me gustas cuando callas y cuando hablas, porque tu silencio está lleno de ruido.
Me gustas cuando haces tonterías, cuando dices la verdad.
Me gustas cuando estás desesperada y no sabes que hacer.
Me gustas incluso a esas horas de la mañana en las que ni tú misma te soportas.
Me gustas cuando me miras de reojo, y de repente nuestras miradas coinciden en una sola.
Me gustas cuando ríes (tu risa es como una ducha en el infierno.)
Pero aún me gustas más, tanto que no puedo resistir lo que me gustas, cuando te levantas y me dices: 'tengo un hambre feroz esta mañana, voy a empezar contigo el desayuno.'

sábado, 18 de mayo de 2013

Cuando pierdes el amor.

Siempre dije que estaría mejor solo.
Tendría mis aficiones, mis amigos... pero, ¿alguien en tu vida todo el tiempo?
Son más problemas de los que vale la pena.
Hay una razón por la que digo que estoy mejor solo.
Es porque si yo quiero a alguien, y entonces se acabase... no lo podría hacer.
Es más fácil estar solo.
Porque...¿y si te das cuenta de que necesitas amor, y luego no lo tienes?
¿Y si te gusta, y te apoyas en él?
¿Y si moldeas tu vida alrededor de ello, y luego...se acaba?
¿Puedes sobrevivir a esa clase de dolor?
Perder el amor es como perder un órgano dañado.
Es como morir.
La única diferencia es que la muerte acaba.
¿Esto?
Podría continuar siempre.

¿Imposibilidad o improbabilidad?

La real academia define la palabra ''imposible'' como algo que no tiene ni facultad ni medios para llegar a suceder o a ser, y define improbable como algo inverosímil, que se funda en una razón prudente. Puestos a escoger entre estos dos términos, a mi me gusta más la improbabilidad que la imposibilidad. Como a todo el mundo, quizá.
La improbabilidad duele menos y deja un pequeño hueco a la esperanza, a la ética. Si hay una mínima posibilidad, por pequeña que sea, vale la pena arriesgarse.
Por eso las personas que ven todo de forma imposible sufren tanto. Porque quizá lo imposible no exista.
Tal vez todo lo que nos rodea sea una idea de improbabilidad.
Algo que, de alguna manera, puede suceder. Aunque sea una mínima posibilidad... me basta con saber que esta existe, y que vale la pena intentarlo.
El amor, las relaciones, los sentimientos no se fundan en una razón prudente.
Por eso no me gusta hablar de amores imposibles, sino de amores improbables.


El camino del éxito.

Es posible que lleves tiempo pensando que no sabes qué hacer con tu vida, que no sabes hacia donde quieres ir pero que a pesar de todo quieres tener éxito. Vamos a hablar sobre el éxito.
Todas las personas quieren tener carreras espectaculares, ganando millones y millones, un trabajo que les dé dinero. Bien, este es el comienzo del camino hacia al fracaso.
Exactamente, ¿qué es lo que quieres hacer? ¿lo que más te gusta?
Ves gente con traje, dinero, y trabajos estresantes, con vidas desordenadas que ni siquiera saben con exactitud hacia a donde van. ¿Y crees que eso es éxito? eso no es éxito.
Porque entonces, lo único que quieres es dinero.
A pesar de todo, si que hay gente que tiene objetivos, que tiene sueños, que se plantea metas, pero no dejan de ponerse excusas como: es muy difícil, no sé lo suficiente, voy a fracasar...
Esto es todo mentira. El mayor recurso que necesitas está en tu cabeza.
¿Sabes porqué se paga tanto a la gente con ideas? porque no se puede producir en masa. Da igual la cantidad de dinero que tengas, ese dinero nunca va a ser capaz de pagar las ideas que tu mente puede crear en una habitación vacía.
Pero si lo intentas y tienes una idea, te van a decir que es imposible. Que seas realista. Incluso tú mismo te dirás que no vas a ser capaz, que es una tontería, que seas realista.
¿Cuánta gente que ha tenido éxito en su vida ha sido realista? Es decir, la persona que decidió poner un barco de mental en el mar y que este transportara a gente, no estaba siendo realista.
La persona que inventó Internet, un medio que conecta de forma invisible a todas las personas del mundo, no estaba siendo realista.
La persona que decidió crear un coche, con todos los proyectos que este lleva a cabo, no estaba siendo realista.
¿Para qué necesitas alguien ser realista? si en el momento que eres realista estás aceptando que esa idea es imposible de realizar.
Pero bueno, tampoco os engañéis pensando que el éxito es solo un sueño o solo una idea. Como alguien dijo una vez, el éxito es un 1% de inspiración, y un 99% de transpiración, es decir, de esfuerzo.
Esto quiere decir en otras palabras, que el esfuerzo vence al talento cuando este no se está ejercitando.
Existe un defecto que todo el mundo confunde, y es no saber diferenciar entre talento y habilidad.
El talento es algo con lo que nacemos; la habilidad es algo que se crea con determinación, paciencia, y horas y horas de dedicación a lo mismo.
Y no importa cuanto talento tengas. Tu talento te va a fallar como no trabajes tus habilidades.
Hay muchísima gente genial, capaz de hacer cualquier cosa que se acomoda en ese talento y no consiguen sus propósitos, porque eso no es suficiente.
Tienes que pararte y pensar: ¿cuánto deseo esto? ¿cuánto estoy dispuesto a dar para conseguir esto? porque todas estas preguntas y respuestas, son algo que vas a tener que tener en mente durante todo el tiempo y recordártelo cada día.
Piensa que el camino y la competencia va a ser brutal, es decir, mientras duermas, habrá alguien que va a estar trabajando en lo que tú quieres tener éxito. Mientras descanses, va a haber alguien que va a estar trabajando en lo que tú quieres tener éxito.
Y si no estás dispuesto a poner todo tu empeño, esfuerzo y ganas en ello, quizá es que no has sido lo suficientemente sincero y lo que deseas no es tu meta. Porque te aseguro que si lo es, te vas a esforzar todos los días, como si fuese el último día que pudieses trabajar en ello.
Así que deja de culpar a toda la gente que tienes a tu alrededor de tu mala suerte, deja de lado la negatividad y el qué dirán.
Si quieres algo, HAZLO.
Dicen que el precio del éxito es altísimo, que si te arriesgas lo puedes perder absolutamente todo, pero lo cierto es que también vas a ganar un montón de cosas mucho más importantes de las que vas a perder.
Deja de decir que ya lo harás, ayer era tarde. Y ya tendrás tiempo de volver y decirles a los que te decían que nunca lo conseguirías que ya lo has hecho.
Una vez en una revista, dijeron: no intentes contruír un muro. Es decir, no digas voy a contruír el muro más perfecto. En vez de eso, dí: voy a colocar este ladrillo de la manera más perfecta que se puede colocar un ladrillo. Y haz esto todos los días.
Y recuerda que los sueños solo mueren, cuando muere el soñador.


jueves, 16 de mayo de 2013

Miedos.

¿Quien decide cuando acaba lo viejo y empieza lo nuevo?  Lo importante es saber que siempre se puede volver a empezar. Que por mucho que no intentes fallar, el error ya está escrito. Es parte de la vida.
Porque te diste cuenta de que la vida es eso. Caer y levantarse.
La vida es alegrarte los Viernes y joderte los Lunes, y abrazarte a quien te abrace y a quien no te abrace pues no te abrazas y punto, y ya está. Porque después de todos, los libros se rompen y las relaciones se terminan. Lo mejor que podemos hacer es reiniciar y respirar.
Que nadie se despierta queriendo a alguien y deja de quererlo a la hora de la siesta.
Bienvenidos a la era de la pérdida de la inocencia, nadie desayuna con diamantes y nadie vive romances inolvidables.
Lo importante es saber que siempre se puede volver a empezar
.

Las cosas no tardan en llegar; las esperamos demasiado pronto.

sábado, 11 de mayo de 2013

Lo malo del amor.

¿Has estado alguna vez enamorado?
Es horrible, ¿verdad? te hace tan vulnerable...
Abre tu pecho y abre tu corazón. Y eso significa que alguien puede meterse dentro de ti y echarte a perder.
Construyes tu propia defensa, tu propia armadura para que eso no ocurra nunca, y entonces llega una persona, una persona que hace que de repente, rompas tu armadura. Le dejes pasar. Le das un trozo de ti.
Y ahí, es cuando tu vida deja de ser tuya.
El amor toma rehenes. Se mete dentro de ti.
Y justo en ese momento, le has dado la posibilidad a alguien de destruirte por completo.

jueves, 9 de mayo de 2013

Cada uno en su lugar.

No te preocupes por el futuro, o preocúpate sabiendo que preocuparse es tan efectivo como tratar de resolver una ecuación de álgebra mascando chicle.
Lo que sí es cierto, es que lo problemas que tienen importancia en la vida, son aquellos que nunca pasaron por tu mente. De esos que te sorprenden a las cuatro de la tarde de un Martes cualquiera.
Básicamente, me conformo con bailar un rato con la felicidad, contarle un blues, meterle mano, que me dé un toque.
O empezar a asimilar lo raro que es todo si no estás; andar así...no hay bicho humano que lo enfoque.



Guarda las promesas, escóndelas en un cajón.
(y no las saques mientras duelan.)

miércoles, 8 de mayo de 2013

Don'y say you love me unless you really mean it.

Suelo decirle a la gente que te he olvidado. Que tú para mi estás muerta. He intentado creérmelo de todas las maneras posibles, deseando que un día me despertara y no te echara de menos.
He probado de muchas formas, con muchas chicas, y siéndote sincero, he aprendido mucho en este tiempo sin ti.
También he buscado dentro de mi lo que jamás había visto dentro de estos ojos: buscando una respuesta a porqué siempre que me acuerdo de tu voz termino con una sonrisa en los labios.
Y bueno, tus labios podrían conocerse como la peor tortura conocida.
Solo pensar en que habría un momento en que no los echaría de menos, en que eran unos labios como los de las demás chicas...ahora sé que me equivocaba.
Sé que nuestros amigos no dejaban de criticar nuestra extraña manera de querernos; de vivir el uno por el otro en apenas dos miradas.
Te aseguro que me siento un gilipollas desde que te juré que no me importabas.
Desde esa tarde en la que te vi llorando por mi, cerca de esa playa donde una vez tú y yo nos consumimos a besos.
Solías decirme que no te considerabas guapa, que eras una chica el montón. Pero te repito, que desde el día que te conocí, para mi has sido la más preciosa de este mundo. Te lo aseguro, nadie sobre la Tierra tiene tu sonrisa.
Pero todavía sé que el que te abandonó sin motivo, el que no merece que lo recuerdes y que nunca podrá olvidarte soy yo.
Te prometo que cuando encuentre la razón por la que te abandoné, volveré para decirte todo lo que siento y demostrártelo como no lo hice en su momento.
Gracias, una vez más, por haber formado parte de mi vida. Ojalá algún día volvamos a ser una misma piel.

martes, 7 de mayo de 2013

¿Nuestra vida es la suma de nuestras elecciones?

Algunos dicen que nuestras vidas están definidas por la suma de nuestras elecciones.
Pero no son realmente nuestras elecciones lo que distinguen lo que somos. Es nuestro compromiso con ellas.
Para algunos, el compromiso es como la fe. Una elegida devoción hacia una persona o un ideal inalcanzable.
Pero para mi, el compromiso tiene un lado oscuro, un lado de sombra que constantemente pregunta: '¿hasta donde estoy dispuesto a llegar?'
O de repente pueden surgir preguntas como: ¿Somos fieles a nosotros mismos? ¿o vivimos por las expectativas de los demás? O al final...¿somos todos desconocidos, incluso para nosotros mismos?

Te lo aseguro, nadie sobre la Tierra tiene tu sonrisa.

Cuando estás mal, cuando lo ves todo negro, cuando no tienes futuro, cuando no tienes nada que perder, cuando...cuando cada instante es un peso enorme, insostenible. Y resoplas todo el tiempo. Y querrías librarte como sea. De cualquier forma. De la más simple, de la más cobarde, de la más valiente, sin dejar para mañana este pensamiento ''ella no está''. Ya no está. Y de repente tampoco querrías estar tú. Desaparecer.

Tengo ganas de ti.

Nadie hace caso al agua que va después de la lluvia cuando vuelve el sol.
Poco importa si sobre ese agua hay lágrimas después de haber llorado, por amor, por dolor.
El agua se evapora, vuelve al aire, a nuestros pulmones, respirando el viento que sentimos en la cara.
Y las lágrimas vuelven a entrar con nosotros, como las cosas que hemos perdido. Pero nada se pierde en realidad. Cada segundo que pasa, cada Luna que se esconde durante el día no hace más que decirnos: '¡VIVE!'. Vive y quiere lo que tu eres, como tú seas, por lo que seas. Y no te canses nunca de soñar. Nunca. Los sueños solo mueren, si muere el soñador.

lunes, 6 de mayo de 2013

No music, no life.

Todo lo que tienes que hacer es ponerte los cascos, tirarte al suelo, y escuchar la música que escuchas normalmente. Canción tras canción, no puedes saltarte ninguna, todas han pasado, y de una forma u otra servirán para seguir adelante. No te arrepientas, no te juzgues, sé quien eres. Y no hay nada mejor para el mundo. Pausa, rebobinar, play, y más, y más. Nunca pares la música, no dejes de descubrir sonidos para lograr explicar el caos que llevas dentro. Y si te sale una lágrima cuando lo escuchas, no tengas miedo, es como la lágrima de un fan cuando escucha su canción favorita.





                                          ERES LO MEJOR QUE ME HA PASADO.

La cuestión es que hay personas que aparecen de repente y nos marcan para siempre.

Distancia. Palabra definida como espacio entre dos puntos. 
En realidad, a nadie le gusta hablar de la distancia.
Muchos dicen que es el olvido, otros, que es la fuerza y la unión , otros simplemente creen que ni siquiera les afectaría.
Nadie sabe realmente que significa esa palabra hasta que no la tiene en su boca. Hasta que no pierdes a alguien por culpa de unos kilómetros. Que al fin y al cabo, son lo que son. Distancia. 
A nadie le gusta estar lejos de quien quiere y menos con miedo a perderlo. Seguramente muchos sabréis de lo que hablo. Esa sensación, que no sé exactamente como explicarla. No sé que duele más que la distancia. No sé que es peor, un querer y no poder, o un poder y no querer.
Y ahora, os reiréis. ¿De qué? sí, de la distancia.
Por eso cuando la gente pregunta: '¿Qué es la distancia?' y contestan: 'espacio entre dos puntos' siempre sonrío. Si realmente supieras qué es la distancia, nunca contestaríais eso.

jueves, 2 de mayo de 2013

No hace falta.

       No hace falta que me digáis eso de que perder la cabeza, por eso de que sus caderas...ya sé de sobra que tiene esa sonrisa, y esas maneras, y todo el remolino que forma en cada paso del gesto que da. Pero además, la he visto seria, ser ella misma, y en serio que eso no se puede escribir en un poema.
       Por eso que me cuentas de que: 'mírala como bebe las cervezas, y como se revuelve sobre las baldosas...' 
       

            Y QUE FÁCIL PARECE A VECES  ENAMORARSE.   
           
        Todo eso de que ella puede llegar a ser ese puto único motivo de seguir vivo, muchas mierdas con la autodestrucción.
        Todo eso de que los besos de ciertas bocas saben mejor, es un cuento que me sé desde el día en que me dio dos besos y me dijo su nombre.
        Pero no sabes lo que es caer desde un precipicio y que ella aparezca de frente y de golpe para decirte: 'venga, hazte un peta, y me lo cuentas.'
        No sabes lo que es despertarte y que ella bostece y te abrace, y luego no sepas como deshacerte de todo el mundo.
        Así que supondrás que yo soy el primero que pierde el sentido por sus piernas, el sentido por sus palabras, y los huevos, por un mínimo roce de mejillas. Que las suspicacias, los disimulos cuando su culo pasa, las incomodidades de orgullo que pueda provocarte, son algo con lo que ya cuento. Quiero decir que a mi de versos, no me tienes que decir nada, que hace tiempo que escribo los míos. 
        La he visto volar por encima de poetas que valían mucho más que estos dedos.


NO ME HABLEN DE PAISAJES SI NO HAN VISTO SU  CUERPO.

         Que te entiendo, que yo escribo sobre lo mismo, sobre la misma. 
         Que razones, tenemos todos. Pero yo, muchas más que vosotros.